jueves, 06 de octubre de 2011

nadie dijo que iba a ser fácil 
ni difícil 
sencillamente
fue
los días se acumularon casi sin sentir
primero los días horribles
después los días de la pena
los de la rabia
y los de ir comprendiendo poco a poco que el camino es caminando 
no queda de otra

ahora lo tengo aquí
a mi lado
renacido como el sol
con sus crisis que hacen llover trocitos de miedo nuevamente
pero también con su entereza recuperada
con sus palabrotas y su adolescencia a mil
con su corazón de guayacán florecido
con su amor para todos 
y su amor para él mismo
/lo mejor/ 

era mi niño
y ahora es su propia vida entre sus manos 
fue mi dolor
y ha vuelto a ser la esperanza en que la vida sigue más allá de la angustia
solito
con su ñeque y su tenacidad
me devolvió la vida que le di
y cada día es un premio ver nacer su sonrisa 

los días duros se van haciendo humo
/es muy posible que regresen otros/ 
pero hoy por hoy
cuando beso su frente al despedirme cada noche
solo sé que el amor sí salva
mi amor
a él
su amor desenfrenado
convertido en estigma y heroísmo 
y su amor recobrado
sí salva
de hecho
nos salvó a todos 
como quien no hace nada


Tags: maternidad, adolescencia, poesía, Lucrecia Maldonado

Publicado por quinde62 @ 18:30
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios